Google Análisis
Tu rank tracker ya no es fiable: Google declara la guerra al scraping
Bloqueos masivos de IP, más captchas y páginas de resultados alteradas para los bots. Analizamos qué está pasando con las herramientas de posiciones y cómo leer tus datos sin caer en falsas alarmas.
Durante años, la herramienta de seguimiento de posiciones ha sido el termómetro diario del SEO. Desde mediados de septiembre, ese termómetro marca temperaturas que no siempre existen. Caídas abruptas que nadie ve al buscar a mano, keywords que desaparecen del top 10 para volver dos días después, foros y redes sociales que ocupan de repente las primeras posiciones: muchos profesionales llevan semanas preguntándose si el problema es su web o su herramienta.
Todo apunta a lo segundo. Barry Schwartz, de Search Engine Roundtable, resumía el 12 de octubre la situación con una conclusión clara: Google se ha vuelto mucho mejor que antes bloqueando scrapers. En su opinión, el objetivo no son tanto las herramientas SEO como los bots de IA y servicios de extracción como SerpApi, pero los rank trackers están cayendo en la misma red.
Tres frentes: bloqueo, captchas y datos falsos
Derek Perkins, de la herramienta Nozzle, describió a Search Engine Roundtable tres tácticas que estaría aplicando Google: bloqueos amplios de IP dirigidos a las grandes redes de proxies residenciales, más captchas y la inserción de datos erróneos en las páginas de resultados que sirve a peticiones sospechosas. Google no ha hecho declaraciones oficiales sobre ninguna de ellas.
Las dos primeras son molestas pero visibles: una petición rechazada se reintenta. La tercera es la peligrosa, porque la herramienta recibe una página aparentemente normal, sin errores ni captcha, y la guarda como si fuera real.
Lo que dicen los datos de Nozzle
Nozzle publicó el 10 de octubre un estudio sobre lo que llama SERP envenenadas, con datos hasta el 9 de octubre. Sus cifras principales:
- Desde el 13 de septiembre, el 8% de los 17,8 millones de SERP analizadas estaban envenenadas, frente a un 0,17% en su periodo de referencia.
- Entre el 27 y el 29 de septiembre, el porcentaje rozó una de cada cuatro páginas. Desde el 1 de octubre se mueve entre el 5% y el 11% diario.
- Una página envenenada conserva solo el 20,7% de los sitios habituales de esa keyword, frente al 88,5% normal.
- El sitio del propio proyecto salía del top 10 en el 58,6% de las SERP envenenadas, frente al 2,7% en condiciones normales.
- Los huecos los ocupan sobre todo Reddit, Facebook y LinkedIn.
- El 77,9% de las SERP envenenadas recuperan sus sitios habituales en tres días.
El estudio aporta otros matices útiles: las búsquedas de tipo "cerca de mí" y el sector legal están entre los más afectados, las búsquedas de marca entre los que menos, y el porcentaje varía según la ruta por la que la petición llega a Google. Entre los grandes mercados, Australia, India y Canadá registraban las tasas más altas; Nozzle no ofrece un dato específico para España.
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No todas las herramientas lo gestionan igual
Search Engine Roundtable recopiló reacciones de varios proveedores. Sistrix, DataForSEO y SE Ranking publicaron avisos en sus páginas de soporte o de estado; Advanced Web Ranking y Morningscore explicaron en sus blogs por qué los datos no cuadraban. En los casos que pudo contrastar el medio, Ahrefs reflejó con precisión caídas y recuperaciones, Semrush lo hizo con retraso y Sistrix no detectó una recuperación concreta. Son observaciones puntuales, no una auditoría sistemática.
Advanced Web Ranking añade otra capa. En su análisis, firmado por Iulia Lacriceanu, sostiene que las discrepancias entre herramientas y búsquedas manuales ya habían crecido antes, por la hiperlocalización de los resultados, la posibilidad de que Google sirva páginas simplificadas a consultas automatizadas y el peso de las señales de comportamiento en lo que ven los usuarios reales.
Nuestra lectura
Lo relevante no es qué herramienta acierta más esta semana, sino el cambio de fondo. Google tiene incentivos crecientes para cerrar el grifo: cada SERP extraída puede alimentar a un competidor de IA. Desde la retirada del parámetro num=100 en 2025, cada movimiento ha encarecido o degradado el scraping. Es razonable asumir que la medición de posiciones vía terceros será más cara, más lenta y menos precisa, y que los proveedores tendrán que gastar más en detectar páginas alteradas.
Esto coincide además con un periodo especialmente movido: el spam update de septiembre se desplegó del 24 de septiembre al 8 de octubre, justo cuando el envenenamiento alcanzaba su pico. Separar el ruido de la señal nunca había sido tan necesario.
Cómo leer tus datos a partir de ahora
- Search Console primero. Si una URL parece haber desaparecido pero Search Console sigue mostrando impresiones y clics, lo más probable es que no haya pasado nada.
- Espera tres días. Según los datos de Nozzle, la mayoría de los envenenamientos se corrigen en ese plazo. Un cambio real de ranking suele persistir.
- Compara con el historial, no con ayer. El dato de ayer también puede estar contaminado. Contrasta con los sitios habituales del top 10 de esa keyword en las últimas semanas.
- Desconfía de los cambios en bloque. Si casi todos los dominios de una SERP cambian de golpe y aparecen foros y redes, sospecha de un problema de datos antes que de una actualización.
- Informa con tendencias y rangos. Como sugiere Advanced Web Ranking, prioriza visibilidad y cuota de voz frente a la posición diaria de cada keyword, y guarda capturas de la SERP para poder verificar.
- Pregunta a tu proveedor. Qué hace para detectar SERP alteradas, si vuelve a consultar las sospechosas y si guarda instantáneas. Es una conversación que merece la pena tener ahora.
El rank tracker no ha muerto, pero ha dejado de ser una fuente que se pueda leer sin contexto.